La decisión es tuya
Si has llegado hasta aquí, tienes tres opciones:
1 - Reconoces que eres pecador y que necesitas un salvador.
¿Estás dispuesto a aceptar a Jesucristo en tu corazón y en tu vida, y a construir una relación profunda con Él?
Jesús te dice:
Apocalipsis 3 : 20 (PDT)
«Mira, aquí estoy llamando a la puerta. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré, cenaré con él y él conmigo.»
2 - Crees en Jesucristo, aunque quizá no estés convencido de que Él sea el Hijo de Dios. Mi oración es que Él se revele a tu corazón de manera tan profunda y personal que, en lo más íntimo de tu ser, sepas que Él es el camino, la verdad y la vida
La Biblia dice:
Juan 10: 9 (PDT)
"Yo soy la puerta. Si alguno pasa por mí, se salvará. Podrá entrar y salir y encontrará todo lo que necesita."
Juan 14:6 (PDT)
"Jesús le dijo:
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se llega al Padre."
3 - Aunque dudes de la realidad de Jesucristo y te resulte difícil creer, oro para que Él se revele a tu corazón y te permita sentir la profundidad de su amor. Un amor tan poderoso que puede alcanzarte exactamente donde estás.
La Biblia dice en el libro:
Isaías 65: 1-2 (PDT)
«He ayudado a los que no me pedían ayuda, he dejado que me encontraran los que no me buscaban.
Le dije: “Aquí estoy, aquí estoy” a una nación que no me llamaba por mi nombre. Extendí mis manos todo el día a un pueblo rebelde que andaba en malos pasos, siguiendo sus malos pensamientos.»